Boletín Mensual

Conoce los ocho remedios Naturales

Adoptar un estilo de vida saludable va más allá de simplemente hacer ejercicio y mantener una buena alimentación. Una vida plena implica alcanzar un equilibrio en todas las áreas, incluyendo no solo lo físico, sino también lo mental y lo espiritual. Para lograr esto, existen ocho factores que contribuyen a mantener una vida saludable e incluso facilitan la recuperación de muchas enfermedades:
El aire puro, el sol, la abstinencia, el descanso, el ejercicio, un régimen alimenticio conveniente, el agua y la confianza en el poder divino son los verdaderos remedios. Todos debieran conocer los agentes que la naturaleza provee como remedios, y saber aplicarlos. Es de suma importancia darse cuenta exacta de los principios implicados en el tratamiento de los enfermos, y recibir una instrucción práctica que le habilite a uno para hacer uso correcto de estos conocimientos. (El Ministerio de Curación 89.1 – Elena G. White)

Ahora que está informado, cuenta con los 8 remedios que Dios nos brindó para mantenernos saludables o restaurar la salud. Seguir estas sencillas reglas le permitirá disfrutar de una vida plena y mejorar su calidad de vida. Todo esto se resume en una palabra: ADELANTE.
Amado, mi oración es que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma. (3Juan 1:2)
El gran objetivo de la Reforma Pro-salud#
La autora inspirada, Elena G. White, nos dejó sendos consejos sobre la Reforma Pro-Salud en sus libros. Consejos de salud basados en la Biblia, para mejorar nuestra salud y nuestra felicidad. Hoy te proponemos reflexionar en algunos pasajes del libro “Consejos sobre el régimen alimenticio”.
Las leyes de la Salud son para nuestro bien
“Se nota gran falta de instrucción respecto a la Reforma Dietética. A los malos hábitos en el comer y al consumo de manjares malsanos se debe gran parte de las enfermedades y la miseria que azotan al mundo. Al enseñar los Principios que rigen la Salud, téngase presente el gran objeto de la Reforma, que es obtener el mayor desenvolvimiento del cuerpo, la mente y el espíritu. Demuéstrese que las Leyes de la Naturaleza, por ser Leyes de Dios, fueron establecidas para nuestro bien; que la obediencia a ellas favorece la felicidad en esta vida, y contribuye a preparar para la vida futura. En vez de ver en la observancia de las Leyes de la Salud un sacrificio y un renunciamiento, la tendrán por lo que es en realidad: un inapreciable beneficio.Todo obrero evangélico debe comprender que la enseñanza de los Principios que rigen la Salud forma parte de la tarea que se le ha señalado. Esta es muy necesaria, y el mundo la espera.